martes, 21 de mayo de 2013

Turismo espacial. ¿Estará al alcance de todos?


Sumario
El turismo espacial es un hecho, muchas son las compañías que desde hace ya bastantes años están diseñando y vendiendo billetes con los cuales, en parte financiarán el sueño de millones de personas, viajar al espacio. Pero, ¿Está realmente al alcance de todos? 

Introducción.
Es conocido que personajes famosos ya disponen de billetes para viajar al espacio, artistas como Ashton Kutcher, Tom Hanks, Angelina Jolie, Brad Pitt y Katy Perry entre otros ya disponen desde hace tiempo de su “boleto espacial” por el módico precio de 150.000€ ofrecido por la empresa privada Virgin Galactic del magnate Richard Branson, la cual también tiene contratos con la NASA para trasporte y uso de vuelos con fines científicos. Estos viajes están previstos para este año, 2013. El viaje que comercializan es una experiencia de 3 días que incluye: “un entrenamiento espacial - dos días antes- y el vuelo, que dura aproximadamente unas dos horas y media, incluyendo 90 segundos durante el lanzamiento en los que se supera la velocidad del sonido y unos 4 minutos de ingravidez en el espacio”.

Otras compañías como Excalibur Almaz han anunciado que ya ha puesto a la venta por 150 millones de dólares y a partir del 2015 dar vueltas en torno a nuestro satélite, usando cosmonaves rusas usadas. El paquete turístico consistiría en un período preliminar de adiestramiento en tierra, el despegue, el trayecto a la órbita lunar, unas cuantas vueltas allí y regreso a casa. La nave estaría ocupada por tres astronautas de pago.

Pero sin duda la más osada y elitista es la joven empresa dirigida por Gerry Griffin, Golden Spike, quien antaño fuese director de vuelo del Apolo presenta crear para 2020 el turismo lunar espacial por nada más y nada menos que 750 millones de dólares por pasaje. El vuelo sería para 2 pasajeros y daría la oportunidad de caminar por encima de la luna.

¿Apto para todos?
Recordando la gran hazaña que Felix Baumgartner realizó en octubre de 2012, donde se lanzó desde más de 39 kilómetros de altura en caída libre elevado por un globo aerostático, ha surgido en silencio una nueva compañía de capital español y con sede en Cerdanyola del Vallès (Catalunya), Zero2infinity (0II00), la cual asegura la experiencia del viaje espacial a un menor coste que la ofrecida por la privada Virgin Galactic, que dice ofrecer una mayor seguridad en el viaje ya que no hay despegue propulsado al tratarse de un globo aerostático, alegando también una experiencia de mayor duración para disfrutar del espectáculo. 




El globo constará de un habitáculo con forma de anillo con un baño y tres compartimentos, donde podrán viajar cuatro turistas –dos en cada estancia– y dos pilotos, y todos ellos tendrán una gran ventana delante para disfrutar de la experiencia. El coste actual es de 110.000 euros, bastante menos que su competidor directo, pero aseguran que una vez lanzado sus primeros viajes en 2014 el precio bajará significativamente.

Quizás en un futuro...
Viendo las ingentes cantidades de dinero que actualmente se manejan, es por el momento inviable que un ciudadano a pie pueda beneficiarse de uno de los billetes. Muchas son las iniciativas de las empresas privadas para sortear boletos para uno de sus viajes y conseguir así fondos y publicidad. Pero a no ser que se tenga mucha suerte o dinero la gran mayoría de nosotros tendremos que esperar - como mínimo - una década para poder ver la bóveda azul desde el espacio, cuando estos vuelos sean algo habitual, haya una tecnología al alcance de todos y lo más importante, haya competencia.

Una cosa muy importante a tener en cuenta es que la mayoría de personas que han estado en el espacio son profesionales, aun falta saber que estándares de salud hay que establecer para los “amateurs”. Quizá haya medios, tecnología, dinero, pero, ¿Seguirá estando al alcance de todos?

Autor:Carles Vives Toro, alumno del máster en Astronomía y Astrofísica (VIU), curso 2012/2013.

martes, 7 de mayo de 2013

Cryosat Golpea el Suelo


La misión más ambiciosa dentro del programa "Observación de la Tierra" de la Agencia Espacial Europea (ESA) proporcionará a partir de ahora una mirada más cercana a nuestros océanos, áreas costeras y otras masas acuosas como lagos y pantanos, yendo más allá incluso de los objetivos iniciales para los que fue concebida la misión. 



Lanzada en 2010 y de órbita polar, Cryosat fue desarrollado con el objeto de elaborar el primer mapa fiable de la densidad del hielo en los casquetes polares. El satélite dispone de un altímetro que permite efectuar mediciones, con una precisión sin precedentes, pero este altímetro no sólo es capaz de detectar variaciones pequeñas en el grosor de la capa de hielo, también es capaz de medir el nivel del mar.

El altímetro radar de Cryosat mide la gravedad en la superficie marina y da información sobre el relieve del fondo oceánico con una precisión superior: a una escala de cinco a diez kilómetros. Se trata del primer altímetro radar en 15 años capaz de
mapear el campo gravitatorio de la superficie marina con una resolución espacial tan alta.

Esto se debe a que la topografía de la superficie del océano se adapta a las elevaciones y depresiones del fondo oceánico, por efecto de la gravedad. En las áreas donde la masa del fondo es mayor, como en las montañas submarinas, la atracción gravitatoria también es mayor, lo que atrae más agua y genera un ligero aumento de la altura de la superficie marina.

Como consecuencia, los instrumentos que miden el nivel de la superficie marina también mapean indirectamente la topografía del suelo oceánico. Gracias a esto, el nuevo mapeado de Cryosat revolucionará nuestra comprensión de la tectónica de los fondos oceánicos, y revelará puede que unos 10.000 volcanes submarinos desconocidos. 

Autora: María Henar Sarmiento Carrión, alumna del máster en Astronomía y Astrofísica (VIU), curso 2012/2013.
 

martes, 23 de abril de 2013

Omega Centauri, M13 y el centro galáctico


Es difícil determinar la forma de algo en lo que te encuentras dentro y también la posición donde estás, como pasa con el Sol, dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Hasta 1915 se pensó siempre que el Sol estaba en el centro de la galaxia, puesto que la distribución de estrellas parecía uniforme en todos los puntos.

No obstante, también se sabía la existencia de más de un centenar de cúmulos globulares, cuya distribución era fuértemente asimétrica. Un cúmulo globular es una agrupación de estrellas muy antiguas adoptando una forma cercana a la esfera. El número de estrellas oscila entre 100.000 y 1.000.000 (como es el caso de Omega Centauri, el mayor cúmulo globular).

En una noche clara y, en ausencia de contaminación lumínica, puedes observar uno de estos cúmulos, M13 a simple vista. Solo tienes que saber dónde está.

Entre 1915 y 1920, un astrónomo del observatorio del Monte Wilson, Harlow Shapley, observando los cúmulos, determinó la distancia a casi 100 de ellos y observó también, que esta distribución parecía esféricamente simétrica en torno a un centro situado en la constelación de Sagitario, de donde dedujo que ahí debería situarse el centro galáctico. 




Hoy, con las modernas técnicas e instrumentos de observación hemos detectado cúmulos no sólo en la Vía Láctea, sino en otras galaxias, como nuestra vecina Andrómeda, donde son hasta 4 veces más abundantes. Sin duda, en un futuro, el estudio de los cúmulos, tanto de nuestra galaxia, como de otras tiene mucho que decirnos acerca de ellas.

Para saber más:
http://astro.ft.uam.es/Docencia/PUMA/Documentos/nuestra_galaxia.pdf http://www.atlasoftheuniverse.com/globular.html


Autor: Juan José SanabriaCumbreño, alumno del máster en Astronomía y Astrofísica (VIU), curso 2012/2013.

martes, 9 de abril de 2013

Un impacto lunar


Ebb y Flow ya forman parte de la Luna y, en particular, de la Historia. Estos dos satélites, que fueron bautizados así por un nutrido grupo de escolares estadounidenses, pusieron punto final a su corta vida (despegaron en septiembre de 2011) el pasado 17 de diciembre de 2012, fecha elegida para que ambos colisionaran en una montaña cercana al polo norte de la Luna.

Tres días antes del impacto, los dos satélites recibieron la orden de descender hasta situarse a una altura cercana a la superficie. Posteriormente, y transcurridas las horas pertinentes de descenso, las naves encendieron sus motores durante un periodo de cincuenta minutos, tiempo suficiente para que el combustible se agotase y fuesen los últimos minutos de Ebb y Flow.

El lugar donde descansarán los restos metálicos de estas naves se llamará Sally Ride, en honor a la primera mujer estadounidense que viajó al espacio y falleció en julio de 2012 debido a un cáncer.

La principal misión de Ebb y Flow era tomar fotografías de la superficie lunar para su posterior estudio. Hasta última hora, más de 115.000 capturas fueron enviadas por las “gemelas”. Sin embargo, y paradójicamente, fue imposible tomar una fotografía de la colisión de Ebb y Flow con la Luna: en ese momento la región norte estaba a oscura. 

Gracias a las capturas de Ebb y Flow, la Luna será un poco más conocida de lo que ya es.
 
Autor: Ignacio Requena Molina, alumno del máster en Astronomía y Astrofísica (VIU), curso 2012/2013.